Hola de nuevo,
¿Qué tal todo? Espero que bien… Hoy quiero hablarte de algo muy importante:
Tu hijo es único. ¿Te sorprende esta afirmación? Aunque tengas varios hijos, cada uno de ellos es único: con sus propias cualidades, defectos, fortalezas, debilidades, etc. No intentes buscar a tu hijo en un manual de crianza porque no lo encontrarás. Tampoco lo busques en su hermano: son diferentes (incluso si son gemelos). No lo busques en su amigo o en el niño que tú fuiste. Porque posiblemente tu hijo se aleje de todos ellos, posiblemente tiene unas cualidades totalmente distintas y esto no tiene que ser motivo de frustración para nosotros sino más bien debemos valorar su individualidad y amarlo por lo que ES, una persona única e irrepetible.  Todos cuando vamos a ser padres nos “imaginamos” qué tipo de padres vamos a ser, cómo lo vamos a hacer. Del mismo modo también imaginamos y “soñamos” el hijo que va a venir, añadiéndoles todo tipo de cualidades. Incluso llegamos a pensar que ese niño será como queremos que sea. Y esto es un error y fuente de una gran cantidad de frustraciones porque no coincide lo que nosotros habíamos pensado con la realidad, con el niño que tenemos delante. Debemos ser unos padres realistas y no proyectar en nuestros hijos sueños incumplidos. No esta mal soñar, pero sin perder de vista que es solo eso: un sueño. ¿Has visto alguna vez ese padre que le regala a su hijo de tres años un Scalextric? ¿Lo hace por el niño o por el simple hecho de que es algo que él no pudo tener?  
Por tanto, deberíamos hacernos una serie de preguntas antes de seguir: ¿lo que soñamos es lo mejor para él? ¿o se debe a una proyección de nuestros sueños incumplidos? Una de las cosas más difíciles que existen es amar y aceptar a nuestros hijos por lo que SON. En lugar de ello, nos centramos en lo que percibimos como sus defectos y nos preocupamos por nuestros sueños y proyecciones relacionados casi siempre con su futuro. Nos inquieta que nuestras esperanzas sean destruidas. Otra vez por lo mismo, por nuestra incapacidad de VIVIR EL PRESENTE DE NUESTROS HIJOS y enfocarnos en un futuro idealizado.  «Concéntrate en el hijo que tienes delante y no en la fantasía del que te hubiese gustado tener» En palabras de Paloma López Cayhuela: Hay que controlar bastante los sueños con respecto a los hijos porque a menudo son una fuente de frustración. Comprobarás día a día cómo el hijo se aleja de toso aquello que teníamos programado para su éxito y felicidad, y esto a menuda nos aleja del hijo real: fijándonos en todo aquello a lo que no puede o no quiere llegar, acabamos por no ver su grandeza, lo que sí es capaz de conseguir. Estamos más ocupados en comparar al hijo real con el hijo ideal, que en estar allí fortaleciendo las debilidades y apoyando sus esfuerzos.  Espero que te haya servido para reflexionar y enfocarte en tu hijo REAL. El que tienes delante…
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Muchas gracias de nuevo por tu tiempo.


Un abrazo enorme,

Óscar González
Apasionado de la educación. Ayudo a las familias a que aprendan a disfrutar educando con calma y sin estrés. Educar para crecer Escuela de Padres 3.0